Desde hace algún tiempo que me cuesta despertar de mis sueños. Cada vez son más vividos, al punto que los puedo recordar perfectamente una vez despierto, como si realmente los hubiera vivido. Lo más curioso es que mis sueños ni siquiera terminan cuando despierto. Cuando vuelvo a quedarme dormido ellos siguen ahí como si ese mundo no se hubiera detenido. Me encuentro con personas conocidas, compartimos, conversamos de la vida. En ningún momento dudo sobre su inexistencia.
Cada día que pasa duermo más, como si fuera poseedor de un cansancio incurable. Quizás soñar me cansa. Si sigo así voy a terminar pasando más tiempo durmiendo que despierto. Pero si la mayor parte de mi tiempo lo pasara en mis sueños ¿no serían ellos acaso mi nueva realidad? Despertar sería solo una necesidad incomoda para volver a la vida real. Quizás por eso mi cansancio, porque soñar es en verdad vivir.


0 comments:
Publicar un comentario