Y los sismos se acabaron, pero sigo sintiendo las réplicas, ya no vienen del suelo sino de esta vieja bomba que se encuentra aquí, al fondo, doblando a la izquierda, produciendo temblores que recorren todo mi cuerpo, como si pudieran viajar a través de mis venas. Es de noche y no puedo dormir, suenan demasiado fuertes, hacía tiempo que no escuchaba a esa vieja bomba sonar así, creo que la última vez fue cuando ella todavía estaba a mi lado... espero que sea una señal de que volverá, y no producto de una falla que en este tipo de bombas son demasiado difíciles de arreglar.
1 comentario:
según la película de guerra que ganó mil Oscar este año, desactivar bombas tiene su ciencia.. y es que no hay que temerle tanto, si no más bien ocupar a nuestro favor la cercanía de la muerte, y escuchar el miedo o la angustia que produce, ahí parece que se encuentra la clave, se ve más claro ( yo ya no escucho nada, así que ojalá a ti te vaya mejor); encontré el cuento viajando por blogspot, saludos.
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