No pedía dinero, no se quejaba, no revisaba los basureros, no molestaba, simplemente miraba a la gente pasar, sentado con su vieja sonrisa en una de las bancas del parque forestal.
- Y ud. se ganó el kino? Tan sonriente que anda.
- No – me responde riendo.
- Ya sé, se encontró un billete botado.
- Ojalá – vuelve a reír – anda tan mala la cosa que a la gente solo se le caen chauchas.
- ¿Entonces? ¿Encontró novia?
- No, nada de eso caballero – me responde mostrándome su desdentada sonrisa.
- ¿Y me puede contar porque se ríe tanto?
- Porque puedo – me dice riendo – porque todavía puedo.
Aviso
Ideas, pensamientos, formas de ver la realidad, pequeñas historias, palabras sueltas, incoherencias, solo un poco de todo o de nada.
Las fechas no existen, el tiempo no importa, no hay linealidad, ni principios ni finales, solo fragmentos, sin orden, que como en un espejo roto, reflejan trozos al azar pero nunca se forma la imagen original ni menos la real.
Solo esto deben considerar antes de empezar a leer.
Las fechas no existen, el tiempo no importa, no hay linealidad, ni principios ni finales, solo fragmentos, sin orden, que como en un espejo roto, reflejan trozos al azar pero nunca se forma la imagen original ni menos la real.
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