Aviso

Ideas, pensamientos, formas de ver la realidad, pequeñas historias, palabras sueltas, incoherencias, solo un poco de todo o de nada.
Las fechas no existen, el tiempo no importa, no hay linealidad, ni principios ni finales, solo fragmentos, sin orden, que como en un espejo roto, reflejan trozos al azar pero nunca se forma la imagen original ni menos la real.
Solo esto deben considerar antes de empezar a leer.

2007/12/05

En mi cocina

Hoy encontré un ratón muerto en mi cocina. Estaba escondido bajo el mueble del lavaplatos, pudriéndose. Su hedor ya era insopórtable, por eso lo descubrí. Desde hace un par de días que comenzaba a sentir un mal olor pero se lo atribuí a los restos de comida que abundaban en la cocina y que probablemente estaban en descomposición, mala costumbre que adquirí desde que estoy sola. Lave y restregué una y otra vez los platos (como en los viejos tiempos), bote la bolsa de basura pero el olor no se iba. Empecé a utilizar mi olfato. Me iba animalizando lentamente mientras registraba cada uno de los muebles. Fue entonces cuando mi nariz se encontró con la fuente de la pestilencia. Era un ratón negro y peludo, del que solo quedaba la piel y los huesos, ya que sus vísceras se las habían devorado los gusanos. Aquella imagen me horrorizo. La sola idea de ese bicho paseándose por mi cocina me enfermaba, escudriñando mis alimentos, recorriendo toda la casa, hurgando entre mis pertenencias. Cuantas veces se habría metido a mi habitación cuando no estaba, o incluso cuando yo estaba durmiendo, paseándose con esa inmunda cola por todas partes, contaminando todo. Seguramente aun quedan varios ratones por ahí, royendo e inmiscuyéndose entre mis cosas, moviéndose por túneles que aun no soy capas de encontrar.
Aun no puedo sacarme esa imagen de la cabeza, aquella rata siendo devorada por gusanos... se parece un poco a mí. También estoy abandonada en esta casa pudriéndome. Podrían pasar siglos y nadie se acordaría de mí, “por ser una mala esposa y no cumplirle a mi marido como correspondía”, me dijeron, por ser una mala amiga, por no acordarme de las fechas de los cumpleaños, por no llamar, hasta dudo que mis padres recuerden que tuvieron una hija. Lo único en que se equivocaron fue en decir que era una mala madre, pero aun así todo el mundo les creyó, y ahora ni si quiera tengo a mi hijo para hacerme compañía. Extraño su olor, bañarlo en besos y escuchar su risa, extraño rodear sus manitos pequeñas con las mías, pero a esta altura ya debieron haber crecido y tampoco podría hacerlo aunque tuviese la oportunidad. Ya no lo tengo y no lo soporto, el nació de mi... de mi vientre, de mi sangre, de mi dolor, y me lo arrebataron, dejándome solo a esto gusanos en mi vientre que no cesan de devorarme... y a estas voces cada vez más frecuentes y que ellos ocuparon como excusa para quitarme a mi niño... Me siento como esa rata... olvidada bajo un mueble, pudriéndome mientras unos gusanos me comen las entrañas. Y yo grito en esa oscuridad, pero el silencio y la soledad se encargan de ahogarlo.
Ojalá mi vida se pudiera lavar y enclorar como lo hice con mi cocina, pero solo puedo esperar, al igual que el ratón, a que la pestilencia de mi cadáver sea lo suficiente como para llamar la atención de algún incauto...

6 comentarios:

Helcado dijo...

wuaaa terrible largo, cuando tenga tiempo lo leoooo.... MAÑANAAA SALGO DE VACACIONESSSSS!!

MariaIsabel dijo...

http://proyectoamateur.blogspot.com/

pensé que te podía interesar,
a mi me interesa difundirlo

saludos

Sebastián Quintremil dijo...

wuuaauu
Se me hizo imposible no comentar algo relacionado con ratones...es diferente lo que me pasó a mí ...pero matarlo con un palo en la cabeza luego de haberlo escuchado chillar cerca de un minuto porque lo estas aplastando, no es agradable tampoco....me sentí como el malo de la película, el enemigo del ratón, algo así como los gusanos en tu historia...quizás sentirse como el gusano es peor que sentirse como el ratón....
Quizás deberias dejar que otro de tu familia fuera "el encargado de raton", sé que es un puesto importante, pero a veces hay que dejar algo pal resto de la familia.
Saludos fernandillo ratoncillo, no dejes que te coman los gusanos, vales mucho como para perderte así, debes morir en un accidente nuclear...como yo.

ps:Lejos mejor que ser gusano o ratón es ser marmota.

bavarois dijo...

cada vez vas mas lejos, mas temas, mas de todo.
me sorprendio mucho que escribieras desde dentro de "ella", no recuerdo algo parecido, era una mujer muy real ^^
cuidate Feño y nos encontramos por ahi, vecino :D
muchos cariños y q tengas feliz navidad

вea dijo...

FELIZ NAVIDAD! =)

Anónimo dijo...

Bueno, si nos empeñamos... todo es cuestión de proponerselo... la vida se puede convertir en una ratonera, sólo que depende de nuestros actos. Hay una cosa que se llama voluntad, pero si te empeñas seguro que te puedes convertir en ratón o cucaracha. También en ángel o santo. De todas las formas creo que se empieza uno mirando a sí mismo y llega a no ver más allá.Por cierto o pones quesos que alegren a tus compañeros de habitación o haces más limpieza al día. Nada surge de la nada.